Prostitutas en el cine prostitutas guerra civil

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La prostitución en la posguerra se incrementó debido a la depresión. Si la guerra civil española fue un periodo oscuro y sangriento, la posguerra no lo fue menos. En una sociedad todavía convulsa, encarcelada en la dictadura, los primeros años, especialmente, fueron escenario de algunos hechos que usaron impunemente el nombre de la "justicia", la "moral" o incluso la "ciencia" para llevar a cabo todo tipo de barbaries.

Hoy os contamos la historia de la prostitución en la posguerra y qué le pasó a sus víctimas. La desesperación obligaba a realizar todo lo que fuese necesario para sobrevivir y muchas mujeres empleban la prostitución como un medio de escape Tras la guerra civil el país se encontró exhausto, inmerso en una deficiencia creciente de recursos. La pobreza recorría las calles y la desesperación obligaba a realizar todo lo que fuese necesario para sobrevivir. Así es como muchas mujeres llegaron a emplear la prostitución como un medio de escape.

Por aquel entonces, prostituirse era legal. Así lo remarca F. Pero claro, la prostitución salió de su "confinamiento" debido a la depresión, llegando a cines, pensiones, casas particulares o incluso las calles. Esto provocó un descontrol cuyos resultados fueron un incremento en las enfermedades de transmisión sexual.

Un mal que había que atajar. Y para ello, explican los investigadores, se detenía a las prostitutas de manera arbitraria con la intención de controlar la situación. Así, gracias a un decreto firmado por el mismísimo Franco en , referido al Patronato de Protección a la Mujer, permitía que cualquier menor sospechosa de ejercer la prostitución pudiera ser internada en los reformatorios a propuesta de jueces, policías o incluso simples particulares.

Hay científicos honestos e independientes y otros dedicados a suministrar cobertura pseudocientífica al poder político y económico de turno. Todos los días salen noticias de "expertos" a los que se les ha encargado el informe o el proyecto de investigación de turno para santificar una decisión política", explica para Hipertextual el Dr. En el artículo publicado reseñan que el valor científico bajo el que se amparaban las detenciones era nulo.

Carcel de mujeres de Saturraran, Asturias. Una mañana de mediados de marzo, como muchas otras mañanas, entregaron el correo y dejaron un paquete al lado del ordenador. Apenas pesaba, al menos hasta que fue abierto. Se llamaba Aminata, La Muñeca Prostituta, y ya no solo pesaba, también desconcertaba, confundía y molestaba.

Hasta que le dabas la vuelta: Aminata existe, tenía 13 años cuando se convirtió en prostituta, llegó a cobrar 20 céntimos de euro por tener sexo y 1,50 le parecía una pequeña fortuna. Enfermó, fue violada y maltratada. Contrajo enfermedades de transmisión sexual, a su padre ni lo recuerda y su madre murió, vivió entre la basura y durmió mientras las ratas caían por la hojalata del techo.

Aminata tenía 13 años cuando empezó todo y no soñó nunca con ser prostituta. A De la Fuente le cuesta mantener la emoción y el orgullo cuando lleva un rato de conversación al teléfono.

Por los datos técnicos pasó sin problema: En Sierra Leona tuvieron todas las facilidades que pueden pedirse en un contexto así: Consiguió casi cualquier propuesta: El objetivo de esta película es mostrarla y enaltecer la figura de estas chicas. De la Fuente, que conoció Sierra Leona en , sabe que la herida de la violencia y la muerte en el país supura sin descanso: Las niñas estaban en círculo, una contra otra, contando aquellas pesadillas.

Rabia, impotencia e incredulidad son las palabras que usa De la Fuente para describir el choque emocional que supuso verlas sonreír como niñas mientras relataban los pequeños infiernos por los que habían pasado.

Ese es exactamente el resumen que hace, pidiendo perdón con antelación por si la frase resulta cruda, Jorge Crisafulli: Desde hace años, las Misiones Salesianas recorren las calles de Freetown buscando a los menores huérfanos o abandonados, a los que pudieran ayudar.

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El trabajo de Don Bosco Fambul tiene varias ramas y es concienzudo y constante. En el nuevo Código Penal no se introdujo la homosexualidad como delito. El salesiano les ofreció llevarlas al día siguiente al hospital para un chequeo. Las mujeres no podían denunciar a sus maridos por adulterio cuando éste mantenía relaciones sexuales con otra mujer. Una mujer fue descubierta cuando fue al sastre. Y no una, ni dos.

Son cifras que conviene recordar hoy, fecha en que se celebra el Día Mundial contra la Prostitución Infantil. Sí, soy consciente de que puedo contraer VIH, gonorrea, sida, sífilis Pese a los horrores que ha visto, Jorge Crisafulli no arroja la toalla. Al antiguo director le atacaron con un cuchillo. Existen los avisos, pero no me dan miedo. Es un mal necesario. Y eso que a mí también me gustaba la medicina.

Durante cuatro años trabajó en Villa Regina, en el Alto Valle del Río Negro, hasta que aterrizó en Europa para estudiar idiomas y recibir formación pastoral. Las niñas que salen en el documental dan cuenta en el corto de tratos infamantes, sevicias que no se emplearían ni con un perro. Si no os va bien, nos daréis 2,5 euros. Todos los días salen noticias de "expertos" a los que se les ha encargado el informe o el proyecto de investigación de turno para santificar una decisión política", explica para Hipertextual el Dr.

En el artículo publicado reseñan que el valor científico bajo el que se amparaban las detenciones era nulo. Carcel de mujeres de Saturraran, Asturias.

La base, en realidad, la aportaban los nombres de quienes promovieron las cuestiones científicas: Para ello emplearon informes médicos confeccionados y firmados por ellos mismos y sus colaboradores.

Bandrés, su posición de autoridad les permitía no tener que justificar absolutamente nada. En él se relata el destino sufrido por algunas de las mujeres que ejercían la prostitución en la posguerra. Las recluidas en centros del Patronato de la Mujer eran aleccionadas y "reeducadas".

Pero en todos los casos se daba siempre un mismo hecho. Los tres especialistas, afines al régimen franquista, detallaron en varios informes la disposición inferior y enfermiza de las prostitutas. Así se indicaba que su nivel mental era menor, con tendencias a enfermedades de origen psicológico o "personalidad psíquica anormal". En muchas ocasiones, estas valoraciones supuestamente científicas se mezclaban con consideraciones morales subjetivas de los médicos.

Sudor en las manos. Opresión grande en el pecho. Dolor de nuca y espalda. Pereza y desgana para el trabajo y hasta la imposibilidad de realizarlo. Pérdida de atracción para el sexo contrario y repugnancia al matrimonio. Oscuridad en el entendimiento. Incapacidad para el sacrificio. Personalmente sufrí la educación franquista de la época Estudie en un colegio privado de Zaragoza, pero era un centro no religioso.

Siempre empezaba sus clases con la siguiente reflexión: En el colegio estando de interno dormíamos en habitaciones de 16 personas y en literas. Se intentaba que los colchones fueran duros y se recomendaba no llevar ropa interior de lana, porque producía mucho calor y podría excitar al portador. Se llegaba al extremo de prohibir a los chicos meter la mano en los bolsillos. El beso del novio se había clavado punzante en la mejilla, y con rabia comenzó Maribel a restregar su cara, intentando borrar toda huella posible.

Era habitual en las familias burguesas franquistas tener criadas. Era cotidiano que los chicos de esas familias iniciaban sus primeras experiencias sexuales con las criadas familiares. En dicho libro, nos relata como era habitual en esta época que las chicas con pocos recursos que trabajaban como criadas, no podían aguantar la presión de los chicos.

Cuando eran sorprendidas en este tipo de relaciones eran despedidas, lo que provocaba que muchas acabaran en la prostitución al no tener otra posibilidad para poder sobrevivir. Se decía que los chicos se podían sobrepasar con las criadas todo lo que querían y para ello utilizaban el chantaje.

Para el franquismo la relación sexual era lícita, normal y natural, si se realizaba dentro del matrimonio. Todas las otras formas de sexualidad como el adulterio femenino, la homosexualidad, masturbación, las relaciones prematrimoniales siempre se consideraban aberraciones sexuales y perversiones del comportamiento.

Ante esta situación la pareja diseñada por el franquismo se imponía como modelo y no era posible plantear otro modelo sino querías ser acusado de traidor al régimen.

El Código Penal no se modificó hasta En el nuevo Código Penal no se introdujo la homosexualidad como delito. La iglesia veía la homosexualidad como una sexualidad no reproductiva y pecaminosa. Los hombres considerados homosexuales durante el franquismo eran tachados de enfermos y sometidos a terapias muy duras. El hombre debía ser viril, fuerte y líder, mientras que la mujer, relegada al hogar, tenía que mostrarse buena esposa y madre al cuidado de la prole.

La dictadura entró en la vida privada de las personas indagando en las conductas desviadas y en las inclinaciones impropias de los verdaderos españoles.

El clima social opresivo condenó a los homosexuales al miedo y a la clandestinidad. La incomprensión les condujo a reprimir sus afectos, temerosos de las consecuencias, a mantener relaciones disimuladas o al engaño, incluso llegar a la prostitución.

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